20 Noviembre 2012
La víspera del día de Reyes Magos, una fecha protagonizada por las cabalgatas que recorren las calles de las ciudades españolas, se ha convertido este año en una fecha negra. En Badajoz, un niño de 7 años falleció ayer noche en la localidad de Ribera del Fresno tras ser aplastado por las ruedas de la carroza que transportaba a los Reyes Magos. Isidoro Sánchez Martín se encontraba, como casi todos los niños, esperando la llegada de los Reyes Magos.
Pero la noche de la ilusión se convirtió en tragedia. Isidoro cruzó la barrera de seguridad y se introdujo debajo de la carroza para recoger unos caramelos que habían lanzado los Reyes Magos. Cuando el conductor del vehículo fue avisado de que un niño se encontraba debajo del trono frenó, pero no pudo impedir que las ruedas lo aplastaran.
También se produjo en Badajoz otro accidente al ser atropellada una niña por la carroza que recorría Mérida. La pequeña, hija de un funcionario del Cuerpo Nacional de Policía, fue trasladada al Hospital de la Seguridad Social de Mérida donde le practicaron una cura urgente en un pie. Además, un pueblo de Granada también fue escenario de un suceso trágico. Al menos treinta personas, la mayoría de ellas niños, resultaron heridas al explotar una bolsa de bengalas en la cabalgata de la localidad de Huétor Santillán.
Los médicos del Hospital Clínico de Granada han tenido que amputar una de las piernas de Bautista Fernández Sánchez, de 13 años. El niño portaba la bolsa que explotó, según ha reconocido él mismo. La explosión, que se produjo en la calle Nueva, provocó el pánico del numeroso público que asistía a la cabalgata y ocasionó diversas heridas a una treintena de personas, en su mayoría niños. Además de Bautista Fernández, se encuentran otros dos niños afectados con heridas también graves, sobre todo quemaduras. Marta Martínez, de 10 años, sufre quemaduras y una fuerte contusión en la cabeza, aunque su mejoría ha sido sensible después de extraerle una astilla incrustada en el cráneo. Por su parte, el pequeño Salvador Heredia Rodríguez, de 9 años, sufre fuertes contusiones en la cadera y quemaduras de primero y segundo grado en la cara.
Otros seis niños permanecían ayer ingresados en centros sanitarios de Granada con diversas heridas de menor consideración, en general quemaduras.
El único adulto que no ha sido dado de alta, Francisco Sánchez Hita, de 49 años, permanece aún ingresado con heridas de pronóstico reservado. La Guardia Civil ha confirmado que fue una chispa «proveniente de un cigarrillo o de otro artilugio explosivo» lo que provocó la explosión de. la bolsa de bengalas. Familiares de los heridos han culpado del suceso al Ayuntamiento de la localidad, que considera que la explosión fue totalmente accidental. Por otra parte, Manuel Manso, de 12 años, falleció en esa misma noche en Badajoz, asfixiado en su habitación por las emanaciones de un brasero de carbón. Su primo, Prudencio Manso, de 10 años, también resultó afectado. Según el Gobierno Civil, la puerta de la habitación estaba cerrada, lo que impidió que el aire se renovase, aunque el brasero había sido retirado horas antes de acostarse.