5 Agosto 2013
Los famosos, como buenos seres humanos, son animales de costumbres. ¿Se embarazan? Venden una exclusiva. ¿Dan a luz? Venden otra. Y así, fecundación a fecundación, parto a parto, posado a posado, tejen la telaraña de sus vidas. Y, de paso, la de sus neonatos.
El pelotazo de Brad Pitt y Angelina (nueve millones de euros por presentar en society a sus mellizos en ¡Hola! y People) no es nuevo. Se trata, simplemente, del enésimo capítulo de esta afición por parir en directo -el más caro de la historia, es verdad, pero enésimo al fin y al cabo-. People, algo así como un ¡Hola! con hamburguesas en vez de caviar, britneys en vez de natis abascales y shorts made in America en vez de vestidos de Chanel, acumula todos los récords.
Los famosos más famosos, los guapos más guapos, las princesas más princesas o las lolitas más lolitas han desfilado, tarde o temprano, por la primera plana de esta enciclopedia de vanidades. Cher no fue únicamente pionera del lifting y el bisturí. También abrió la veda de las exclusivas postparto. Fue en 1976, cuando presentó a su hijo Elijah Blue acompañada de su segundo marido, el músico Gregg Allman. People había descubierto la gallina de los huevos de oro. De acuerdo; había que pagar cantidades ingentes de dinero a las nuevas mamás, pero las tiradas se agotaban en pocas horas. La revista se puso manos a la obra, y comenzó a perseguir a todas las embarazadas de caché y alfombra roja.
Los años 80 fueron muy fructíferos para la publicación y, por ósmosis, para esta publicación emblemática. Tras el toque hippy-roquero de Cher, las exclusivas dieron un giro de 180º, colándose en los aposentos de las grandes Casas Reales. Por su portada exhibieron sonrisa la todopoderosa Lady Di -que posó con el príncipe Enrique-, Carolina de Mónaco -con Pierre, fruto de su amor por Casiraghi- y Sarah Ferguson -con su hija Eugene-. Eso sí; de estos tres pesos pesados del cuore, la publicación guarda silencio; no sabe, no contesta, o no recuerda cómo, cuánto o qué se les pagó. Misterios periodísticos, que se llaman. Y entonces, así, sin avisar, llegaron los años 90. Con ellos, siempre taconeando, entraron en nuestras vidas las top models, las siliconas, los tintes muy rubios y las mechas muy negras...
Y People estuvo allí para contárnoslo. Para contarnos, por ejemplo, cómo se las apañaba Cindy Crawford con los pañales de little Presley Walker. O cómo Rosie O'Donnell -hoy lesbiana confesa-, posaba con su hijo sin mostrarle la cara -por ese espejismo tan lejano que se denomina la privacidad de un menor-. Pero los mejores momentos, las mejores portadas, los mejores bombazos y los matrimonios mejor y peor avenidos estaban por llegar. El cambio de milenio nos trajo la depresión postparto de Brooke Shields -que pasó por caja, a pesar de las lágrimas, para pagar toda la medicación-. O los gemelos del actor Patrick Dempsey; o la primera adopción de Angelina 'mamá soltera' -con Zahara-, o su primera hija natural con Brad -Shiloh-; o Julia Roberts; o Charlie Sheen y Denise Richards; o Christina Aguilera, o Marcia Cross, o JLo, o...