31 Marzo 2013
Los simuladores clínicos no son algo nuevo en el mundo sanitario. De hecho, son herramientas esenciales. Los profesionales aprenden así muchas de las técnicas que después tienen que poner en práctica en los centros médicos, pero la tecnología está cambiando también esta práctica médica. Algunas empresas tecnológicas están trabajando en la simulación clínica virtual, un sistema que permite ahorrar tiempo en las intervenciones y que concede al profesional, seguridad y precisión.
Uno de estos proyectos es Ayra. ¿Pero qué logra este software de planificación y simulación de intervenciones quirúrgicas? Basado en técnicas de realidad virtual, genera un modelo en 3D totalmente personalizado del paciente. Partiendo de este modelo, los cirujanos pueden realizar una simulación íntegra de la intervención sabiendo de antemano qué se van a encontrar en la mesa de operaciones.
Este proyecto, cien por cien español, fue financiado por la Consejería de Salud de Andalucía y lleva desde 2005 utilizándose en cirugía maxilofacial y reconstructiva en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde participó en 2010 en el segundo trasplante de cara realizado en España y noveno del mundo. Ahora ya está en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba y en el Hospital Costa del Sol de Málaga y cosecha los mismos éxitos que en el centro sevillano. Además, en Francia está siendo empleado por la Unidad de Cirugía Plástica y Maxilofacial del Hospital Henri Mondor liderada por el Prof. Meningaud y la empresa propietaria, Ikiria, está en negociaciones con el Hospital Central de México y el Hospital for Children and Adolescents de Helsinki.
No en vano, esta herramienta se cotiza mucho desde que en mayo del año pasado ganara un accésit del premio europeo SME eHealth Competition Awads, un galardón cuyo cometido es incentivar las innovaciones tecnológicas en Europa. Jesús Gábana de Vega, director de Ikiria, empresa que aplica la tecnología a la salud y a la sanidad y propietaria de VirSSPA (que se comercializa bajo el nombre de Ayra), destaca algunas ventajas de utilizar esta herramienta: "Mejora sustancialmente el proceso quirúrgico, ya que aumenta la calidad asistencial a los pacientes -la simulación es personalizada para cada paciente y se consigue una disminución del tiempo de quirófano de un 15%-20%, con la consiguiente reducción de riegos-; los profesionales disponen de un sistema de ayuda a la toma de decisiones en el ámbito de la intervención quirúrgica -esto implica una reducción de problemas en el quirófano y permite mejorar la seguridad del cirujano, ya que trabaja sobre una realidad conocida de antemano-; e incrementa la tasa de éxito en las intervenciones, reduciendo hasta en un 45% la tasa de reintervenciones". A todo esto hay que sumarle que se produce "un ahorro de costes de un 20% sobre un proceso quirúrgico en el que no se use Ayra, además de los ahorros producidos por la reducción de la tasa de reintervenciones o incluso por las decisiones de no intervención antes de llegar al quirófano".
Esta herramienta de simulación clínica virtual ya se ha utilizado en más de 670 intervenciones en diferentes especialidades, desde la cirugía maxilofacial hasta la urología y la nefrología, pasando por la cirugía pediátrica y la otorrinolaringología. Por otra parte, la duración media de este tipo de intervenciones es de 3 o 4 horas, al menos media hora menos que en una intervención clásica. Además, si tenemos en cuenta que el coste medio de ocupación de quirófano es de 16 euros el minuto, se puede decir que el ahorro medio estimado es de 640 euros€ por intervención.
Más allá del éxito de este tipo de avances, hay que destacar el cambio de modelo al que se dirigen los centros médicos. "Estas herramientas serán de uso básico desde la formación hasta en la práctica clínica", afirma Gábana, que destaca algunos otros campos en los que salud y tecnología van de la mano: "Simulación con interfaces robóticas o simulaciones funcionales de órganos tras la intervención".
Las herramientas virtuales son ya una realidad. Por ejemplo, la empresa Citec-B ha presentado una de simulación virtual, EcoTrainer, que facilitará el aprendizaje en ecografía. También han proliferado los sistemas de rehabilitación virtual para la recuperación de distintas capacidades. El sistema BioTrak, desarrollado en la Universidad Politécnica de Valencia, es un ejemplo. Por otra parte, la cueva de realidad virtual de cinco caras de la Universidad Politécnica de Madrid, desarrollada por T-Systems con tecnología de HP y Dassault Systémes, consigue crear la sensación de realidad inmersiva a través de la proyección de imágenes 3D.
Esta herramienta es única a nivel mundial. Actualmente no tiene competencia, es española y su desarrollo fue financiado por la Consejería de Salud de Andalucía.
Mejora la atención al paciente al trabajar sobre una reconstrucción 3D del propio paciente, no de modelos estándar.
El médico conoce el alcance exacto de la lesión antes de proceder a la intervención.
Reduce el tiempo de quirófano alrededor de un 20% porque se trabaja sobre una realidad conocida y planificada.
El tiempo de postoperatorio se reduce al minimizar los puntos de intervención en el momento de la planificación.
Reduce los costes de intervención, ya que las operaciones son más cortas y se evitan reintervenciones.
Muchas empresas trabajan en cómo aplicar la tecnología a la salud. Se puede decir que España está a la cabeza del desarrollo en tecnologías sanitarias. "Nuestro sistema sanitario público es un gran referente mundial y eso respalda a las empresas españolas. Hay algunas grandes barreras con las que nos encontramos a la hora de innovar, como son el alto coste de la innovación sanitaria y la dificultad de obtener recursos financieros", afirma Gábana. Ayer mismo en un estudio sobre producción científica y tecnológica en la que colaboran universidad y empresa, realizado por el grupo de investigación SCImago y publicado por RedEmprendia, se destacaba a España como país líder tanto en la producción de resultados de investigación como en el registro de innovaciones en EEUU. El informe, patrocinado por Banco Santander, afirma que en los seis años tomados en consideración (2003-2009), España obtuvo un total de 1.166 patentes en la Oficina Internacional de Patentes de Estados Unidos (Uspto), lo que representa un 53% de las concedidas a países iberoamericanos en ese período. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) fue el organismo iberoamericano que más patentó, con 83 innovaciones registradas.
Tres hospitales españoles y uno francés cuentan con Ayra para mejorar sus interveciones
La simulación en 3D se usó en 2005 en el segundo transplante de cara que se hizo en España
Ayra ha cosechado un premio europeo, lo que ha aumentado el interés del sector sanitario en ella
España obtuvo, entre 2003 y 2017, 1.166 patentes en la Oficina Internacional de Patentes de Estados Unidos
Los centros médicos van hacia un cambio de modelo en el que la tecnología tendrá más protagonismo
Esta herramienta ya se ha utilizado en más de 670 intervenciones en diferentes especialidades.